miércoles, 30 de marzo de 2011

Begga

Yaciendo, vestida con níveas telas
ondeando sueltas a los lados
–cayendo sobre ella las ligeras hojas–
a través de los susurros nocturnos
navegó río abajo hacia Camelot;
y yendo su proa a la deriva
entre campos y colinas de sauces,
oyeron cantar su última canción
a la Dama de Shalott.Extracto de The Lady of Shalott, Lord Alfred Tennyson


Creo que hace más o menos un año conocí a quien elabora preciosamente todas esas ropas. Conocí al mismo tiempo un vestido verde "casi" perfecto. Berglind estaba disgustada porque había encargado que le pusieran una cremallera y las costureras no habían puesto el esmero que requería el vestido verde, se habían marcado las costuras al plancharlo una vez terminado.
Las palabras, sin complementos, son expresivas por sí solas.
He elegido cinco:
natural
línea
aire
armonía
puro

No son para definir, ni caracterizar, no son para publicitar ni persuadir ni inducir.
La suya es una manera clásica de hacer, meditada, y el resultado es sofisticado pero no amanerado, es armónico: líneas y colores puros, tejidos y materias naturales, el aire en los vuelos y las plumas.
Escribo siempre desde la sensación y la percepción. Está muy bien que el mensaje del artista (si lo hay) llegue al que contempla la obra pero también están bien los matices que solo vemos quienes contemplamos, completas las obras. No sé si estoy entre el primer tipo de "contemplador" o me he comportado con sus prendas como el segundo tipo, pero las sensaciones me conducen a korai, a formas tradicionales reinventadas, a ofelias y damas espléndidas.
Tengo muchas ganas de ver todo lo nuevo que ha hecho, mientras esperamos, vosotros y yo, tenemos a la Dama de Shalott (ver).

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