sábado, 13 de febrero de 2010

Cocina de lo q'hay

Los pastelitos de pescado surgieron de la meditación, sí, durante la meditación en mi clase de yoga. Si se entera mi seño me regañaría, se supone que debo meditar pero no distraer mi mente. Lo cierto es que es cuando más inspirada estoy. Había sacado una solitaria piedrita de merluza del congelador y era mi comida de táper del día siguiente, y pensé "rehogo un trozo de puerro que me queda, zanahoria, lo mezclo bien con la merluza; bato un huevo, pongo un poco de pan rallado y ya está —y por supuesto polvos mágicos, genjibre le viene genial". Fue un logro, porque estaban buenos, y además porque eran sostenibles, había aprovechado todo lo que me quedaba por allí y me sentí bien.
Mi hermana lo llama "Cocina de lo q'hay", va más allá de una croqueta para aprovechar el pollo del caldo o las torrijas —cuando haces torrijas y aprovechas todo el pan duro te sientes muy bien, responsable.
Pero de momento no hay imágenes de la hazaña, espero tenerlas, cuando los haces a horno quedan muy monos.

El buen nombre

Ya saben cómo me llamo. Según mi madre, durante unos días o a lo mejor horas, fui Noemí, pero según parece no era del agrado de nadie; así que Eva también era un nombre hebreo y además corto, dos de los deseos de mi madre —a mi padre no le debieron de preguntar mucho.
Atendí por Beba, Sugus y el resto del tiempo La niña, pensé que cuando llegara mi sobrina podría ser Eva, de una vez para siempre, apenas tres letrillas de nada, pueden adivinar fácilmente que sigo siendo La niña. Como este año estoy en crisis, ya saben "Time goes by", y nada despacico, pues lo de La niña hasta mola. Será raro con 80 —en mi familia se usa mucho eso de llamar "chico" a uno de tu quinta y resulta que tienes 95.
Y últimamente soy Jul, también tres letras, que de repente puedo ver aumentadas a cuatro, Juli me gusta menos, Edu.
El buen nombre es importante para los indios. Hay un filme sencillo y cercano de Mira Nair, Namesake, en él se habla de una tradición que me encanta, a los bebés les ponen un nombre temporal, provisional, el auténtico viene más tarde, puede que no ocurra siempre pero en algunas ocasiones tu nombre "te pega", significa mucho para tu clan o para ti, refleja tu personalidad, o tu pasado, o un hecho crucial en tu vida.
Por otro lado siempre hay quien trata de alargarte el nombre, o bien Iiiiva, que es como me llamaban algunos egipcios, o Evita, que es una conjugación verbal que conviene evitar.
Soy la primera mujer, la oficial, porque según la tradición fue Lilit la primera, y además se piró de motu propio del paraíso.
Hechas las presentaciones, espero no aburrirles de ahora en adelante.

viernes, 12 de febrero de 2010

INVICTUS

Out of the night that covers me,
Black as the Pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.

In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.

Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds, and shall find, me unafraid.

It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll.
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.

William Ernest Henley

Más allá de la noche que me cubre / negra como el abismo insondable, / doy gracias a los dioses que pudieran existir / por mi alma invicta.// En las azarosas garras de las circunstancias / nunca me he lamentado ni he pestañeado. / Sometido a los golpes del destino / mi cabeza está ensangrentada, pero erguida. // Más allá de este lugar de cólera y lágrimas / donde yace el Horror de la Sombra, / la amenaza de los años / me encuentra, y me econtrará, sin miedo. No importa cuán estrecho sea el portal, / cuán cargada de castigos la sentencia, / soy el amo de mi destino: soy el capitán de mi alma. //

jueves, 4 de febrero de 2010

Paro, parar

Las presentaciones para otro día, llevo prisa.
Hace días que activé este blog, ya había decidido que necesitaba hacer algo productivo —puede que mi madre piense en otro tipo de producto—, pero tenía miedo... el famoso miedo al blog en blanco. Ya hablaremos de esto: procrastinación.
Hoy una efemérides: hace dos meses que estoy en paro ("acción y efecto de parar"). En realidad no es la fecha oficial pero tampoco esa es la definición oficial.
Cuando vayan pasando los días iré contándoos alguna peripecia, algo que suceda en relación a esta mi nueva condición de no trabajadora... que, por cierto, es finita pero refrescante.