viernes, 28 de enero de 2011

Apunte breve sobre el mamut

El otro día me encontré con una noticia breve pero inquietante: "Los científicos pretenden ‘resucitar’ a un mamut". A partir de células óseas del bicho, que recordemos se extinguió hace unos diez mil años, pretenden clonar un embrionzuelo que plantarán en una elefanta.
Pensé primero: si sale bien, ¿van a fabricar más? ¿qué les vamos a dar de comer? pero si ya' pa nosotros no hay, perdonadme si me pongo egoísta, no me parece una práctica sostenible… ¿por qué querríamos que hubiese mamuts?… y lo más preocupante, yo he visto Ice Age, he visto el tamaño que tenían… ¿nacen con colmillos? lo putas que las va a pasar la pobre elefanta para parirlo, si yo fuera elefanta llamaría a más elefantas y nos manifestaríamos delante del organismo in-competente para protestar, sería sin duda un embarazo no deseado, no la han preguntado si quiere que la metan una bestia extinta en su panza…
… eché tanto a volar mi imaginación…
al fin y al cabo solo se pretende saber "por qué se extinguió esta especie, así como otros factores".

miércoles, 26 de enero de 2011

De mesas redondas

Debo reconocer ante mi pequeño público que se trataba de una fotografía nostálgica, algo a lo que soy muy dada y que resulta que es una característica de mi signo.
Si pienso en camilla me acuerdo de la tía Petar (nombre auténtico, Gerarda). Es como si me hubiera trasmigrado, me acuerdo de esas tardes de sábado de la región donde los pájaros no pían, tosen (chiste fusilado, reírse con precaución) e inevitablemente del brasero, nos sentábamos, a poder ser muchos y muy juntos, a debatir y comentar, no recuerdo muy bien sobre qué, seguramente historias para no dormir. Yo debía concentrarme en no tener, en ningún momento de la tarde, ni ganas de beber ni ganas de hacer pis, arriesgarse a salir de la camilla era jugársela, pudiera ser que te encontarán días después en el baño bajo una capa de hielo o atravesada por algunos de los chupiteles que pendían de la cisterna.

Otro recuerdo imborrable eran las sesiones de mediodía en la facultad de Filosofía y Letras, en las que criticábamos arte aunque nadie nos lo había pedido, porque era nuestro papel y no lo podíamos evitar; camillas sesudas, eso eran, pero sin brasero. Por supuesto el tapete de ganchillo daría mogollón de juego como "objeto suntuario que representa el rol de la familia tradicional", en este caso, los miembros de la camilla, por descontao, se posicionarían en contra; también podría ser "objeto kitsch que conceptúa la lucha feminista".
Conceptuar era fundamental, si no eras capaz de conceptuar estabas fuera de la camilla.

martes, 18 de enero de 2011

El día de la colada de encaje



Preferiría no decir nada, que cada uno haga volar su imaginación… ¿cómo será su hogar?
¿Por qué alguien querría tener cuatro mesas camillas si no es pitonisa? y, por otro lado, ¿cuántos brazos tiene el sofá de esa pitonisa?

lunes, 17 de enero de 2011

Canción protesta

Nunca más supisteis cómo había evolucionado mi relación con la Red (la de empleo). Empezamos con mal pie y hemos seguido nuestro idilio de la forma más tortuosa.
Os refrescaré la memoria: me apunto a dos cursos - parece que no me inscriben - después de meses, me avisan.
En mayo acudo al primero, resumo: voy a una academia - academia no da el curso, se alquila para la ocasión - el curso no se va a hacer, somos pocos pero hay que ir - ir pa' na - hasta que no somos los suficientes no se empieza, no hay de nada, ni material, ni ordenador, y la profesora en stand by, en modo "yo total, si al final se suspende para qué me molesto y estropeo mi melodiosa voz" - así que finalmente yo me piro (no soy la única) - el curso se suspende.
Caramba, conclusión, ¿esto es lo que sucede?: Europa da dinero - empresas, que surgen como setas, pillan las subvenciones - hay cursos trampa que no ofrecen nada.
Después de unos meses en barbecho vuelven a aparecer en mi vida, ¿es un milagro? ¿es una pesadilla?
Voy a un sitio para otro curso - ese no va a ser el sitio donde se dará el curso - adivina, adivinanza, el sitio del curso es el mismo sitio del otro curso, ¡mierda! - así que digo yo, "mejor me voy a otro sitio".
Han pasado las entrañables fiestas, voy a otro sitio más a un curso que lleva el mismo nombre pero que lo organiza otra seta, esta seta tiene mejor pinta.
Os vais a reír, pero mañana debería acudir de nuevo a la primera seta: quién sabe, y si hubieran apuntado mi nombre y, al ver que paso de pasar no me volvían a llamar…
Creo que son setas alucinógenas. Me siento alucinada, me siento zarandeada, me siento timada y, sobre todo, me siento agotada porque en pocos días he recorrido la geografía madrileña de norte a sur, nunca es todo negativo, conozco lugares y gentes, que nunca está de más. Gentes que huelen a humo, están tan quemados que hasta huelen.
Quieren que seamos parados entretenidos mudos, podríamos ser parados re-formados mudos. Pues yo parada sí, pero muda paso, y para entretenerme ya decido yo cómo.

miércoles, 12 de enero de 2011

Pescado rojo

Estoy allí plantada delante muchos minutos. Nadan rojo intenso sobre un fondo negro profundo y no puedo dejar de mirarlos. Quizá entre un día en la tienda y pregunte si me los puedo llevar conmigo.
Son kois Una leyenda china cuenta que una carpa quiso alcanzar la cima de una montaña, nadó río arriba, al llegar a la cima encontró la mítica Puerta del Dragón, al saltar por encima de ella el pez se convirtió en dragón.
La alegoría está clara, ¿no?, estos tozudos pescaditos coloraos simbolizan el empuje y el esfuerzo para superar los obstáculos.
Qué mejor deseo para un nuevo año que sobrellevarlo o soportarlo.