miércoles, 30 de enero de 2013

Al súper

Los supermercados son lugares donde nada malo me puede pasar, todo lo que en ellos puedo comprar es bueno para mí.
El pan: blanco o integral, con dos, tres, siete cereales, light, sin azúcares añadidos, biológico, ecológico… lo lógico.
Los huevos: normales, de gallinas camperas (que llevan botas, ¿no?), con omega 3 (ya saben a atún así que te ahorras la lata), biológicos, ecológicos.
Tomates: raff, kumato, bola, rama (pues claro, es una planta, tiene ramas) rambo (debe de ser por fortachón), cherry, pera, biológico, ecológico… ¿y con sabor?
Leche: con nata, sin nata, semi nata, en polvo, condensada, evaporada, pasterizada, uperisada, con omega 3 (y dale, otra vez la lata de atún), biológica, ecológica… ¿y leche lógica?
Yo leo bastante, leo en lugares inverosímiles, en los supermercados, leo bastantes objetos ilegibles, las cosas que hay en esos supermercados. Desde que leo en los supermercados soy una persona completamente diferente, soy más indecisa y desconfiada que nunca.

Me gusta ir a los supermercados, me gusta compararlos, me gusta ir a distintos supermercados y pasar un ratín allí agradable al fresco del lineal de yogures. Todos nos colocamos delante de los lineales (se llaman así) a que nos cuenten cosas bonitas y que todo nos va a ir bien, ya sabéis, 3x2, oferta, 10% gratis, 100% natural, sin conservantes ni colorantes, biológico, ecológico… lógico, son lugares positivos. Y hay más creyentes que en los templos.
De repente algo se tuerce, ayer escuché en las noticias que la mayor parte de las hamburguesas que se venden en los supermercados como de vacuno y cerdo tienen carne de caballo, pues así no puede ser, cualquiera que lea tanto como yo sabe que hay que escribir ahí, después de los E-600 nocivísimos "puede contener trazas de caballo" porque de lo contrario los supermercados no serían esos lugares donde todo es bueno para mí y los míos, donde reina la paz, la verdad y la salubridad y todo es biológico, ecológico y sin azúcares añadidos.

martes, 29 de enero de 2013

Diminuta reflexión

(Basado en hechos reales)
La tostada no cayó por el lado de la mantequilla…
Hay dos posibles lecturas de esta frase, la primera es la del positivo, "oye, pues qué guay (admitido por el DRAE, ojo), porque con la de ponzoña que tenía el suelo te has librado de tirarla".
La otra es ¿quizá no tenía suficiente mantequilla? Una solución de física. Una respuesta realista al tan manido Murfi (permitidme llamarle así, con la i nuestra, total no existe…). 
Me acusan continuamente de pesimista, incluso lo achacan a mi signo zodiacal, vaya tontería, porque en realidad se lo debo por entero a mi madre y ella, a su vez, probablemente a mi abuelo. Ella siempre se defiende diciendo que es realista, bueno realista pero por la parte de abajo del vaso.
Ser negativo está de moda, no está bien visto ser optimista y menos presumir ¡eso no!
La frase más coreada es "Va todo fatal", en un intento de ser solidario con el resto, en realidad la mayor parte quieren decir "Me va todo fatal", ya que ser pesimista y egocéntrico… eso sí que estaría mal visto. La diferencia es grande, con la primera fórmula parece que el que te lo dice empatiza contigo, con la segunda volvemos a la realidad, al otro siempre le va a ir peor que a ti, porque tú, al fin y al cabo "¿de qué te quejas?", no tienes hipoteca, niños, coche (entra todo en pertenencias, ojo). 
Chorradas. Los que lo están pasando mal no hablan de lo fatal que está todo, esto siempre ha sido así, pero todos queremos estar pasándolo peor que el otro.
Los días pesimistas creo que merezco más de lo que tengo (pues claro), en los días realistas recuerdo que estoy mejor que otros, que decisiones pasadas me han conducido hasta este momento… quizá la línea entre el conformismo y el optimismo es muy delgada.
Y ya he añadido un nuevo -ismo a la confusión-reflexión.

viernes, 25 de enero de 2013

Mirar

"Toda foto que quiera perdurar 
tiene que contener una pregunta sin respuesta" 
Ben Hassett

Como en tiempos de María Castaña –gracias a la Red sé que fue una heroína gallega del siglo XIV que lideró una revuelta en Lugo contra el poder eclesiástico– tengo un amigo epistolar, tiene todas las características del género, es decir, vive lejos, no nos vemos desde hace un tiempo y me comunico a través de lo que viene llamándose epístolas en términos modernos, guasaps, sms, chats y demás inventos de incomunicación. No estoy de acuerdo con esta visión, pienso que es una forma distinta de comunicarse, no hay ojos, no hay piel, como en tiempos de María Castaña por cierto, cuando la piel ni se olía.

Mi amigo vive en una ciudad con historia, en una ciudad con historias.

Mi amigo me enseña su ciudad, me muestra sus calles, con sus hermosas casas victorianas de fachadas blancas y esos pasajes que son como pequeños pueblos dentro de unas calles más amplias y bulliciosas, esos lugares que fueron de los humildes y ahora habitan los burgueses. Es como si ese blanco purificador convirtiera los centros urbanos de las ciudades históricas en mundos ficticios para esos burgueses, el blanco borra de un brochazo la historia verdadera de esos lugares.



Leo entre líneas esos monumentos imperiales que yo esperaría ver, bellos pero fríos, esas esculturas perfectas, también blancas y académicas al borde de algún estanque quieto al que se asoma alguna que otra ave y hombres que caminan solos, quizá de vuelta de esa reunión que les ha preocupado durante toda la semana pero que ya ha terminado.
Y ya está, en poco tiempo ese hombre sin rostro desaparecerá entre la gente.


Los parques son esos lugares mágicos reinventados, ordenados, que también aparentan algo que no son, naturales. Están hechos a nuestra medida ya que algo demasiado natural y descontrolado nos perturbaría en demasía. De nuevo algún elemento humano aparece en cuadro, ajeno a una mirada. Hay lugares que crees que te pertenecen y por un instante dejan de hacerlo. Hay lugares para dos.


Y hay lugares en esa ciudad donde la historia se repite sin fin, incluso la posición del cuerpo es la misma. Son lugares muy blancos, áureos y purificados, como si fueran templos, y también son mentira. 
Mi amigo me enseña vidas de espaldas, al final me enseña miradas, pero también ficticias.

Pienso que la ciudad de mi amigo no tiene rostros. Sin embargo, otras veces los ajenos no están de espaldas, se muestran de frente y ausentes totalmente de nuestra mirada, como si tuviésemos un cristal delante de nosotros. En una calle cualquiera un retablo de ocho vidas de las que podemos esbozar historias solo con mirarlos. De nuevo una escena sin sobresalto, contenida, de esa ciudad con historias. De nuevo no hay rostros y tampoco piel. (Continuará)
Fotos: E. Seligmann

domingo, 13 de enero de 2013

People have the power, Patti Smith

No soy de himnos, sí de poesía. 
Algunos piensan que necesitamos de los primeros. Lo tengo claro, debemos tener de lo segundo y cuanto más mejor. He escogido esta, es adecuada para este año difícil que comienza (como dicen ellos).

People have the power
I was dreaming in my dreaming
of an aspect bright and fair
and my sleeping it was broken
but my dream it lingered near
in the form of shining valleys
where the pure air recognized
and my senses newly opened
I awakened to the cry
that the people / have the power
to redeem / the work of fools
upon the meek / the graces shower
it's decreed / the people rule

The people have the power
The people have the power
The people have the power
The people have the power

Vengeful aspects became suspect
and bending low as if to hear
and the armies ceased advancing
because the people had their ear
and the shepherds and the soldiers
lay beneath the stars
exchanging visions
and laying arms
to waste / in the dust
in the form of / shining valleys
where the pure air / recognized
and my senses / newly opened
I awakened / to the cry

The people have the power…

Where there were deserts
I saw fountains
like cream the waters rise
and we strolled there together
with none to laugh or criticize
and the leopard
and the lamb
lay together truly bound
I was hoping in my hoping
to recall what I had found
I was dreaming in my dreaming
god knows / a purer view
as I surrender to my sleeping
I commit my dream to you

The people have the power…

The power to dream / to rule
to wrestle the world from fools
it's decreed the people rule
it's decreed the people rule
LISTEN
I believe everything we dream
can come to pass through our union
we can turn the world around
we can turn the earth's revolution
we have the power
The people have the power…

viernes, 11 de enero de 2013

Enero de saldo

No me gusta enero. Hace años que me pasa. Estoy lenta, despistada, descentrada, nerviosa y me entran unos deseos irrefrenables de cortarme el pelo.
Y ¡hala! las Rebajas. Uno de los inconvenientes de cumplir años en Navidad es que si has de cambiar algo te toca hacerlo en compañía de miles de personas que salen a consumir con la trampa del descuento. Trampa porque aunque en la etiqueta ponga -10% y seas consciente de que es una puñetera mierda parece que te llevas el chollo padre. No te digo el alegrón cuando pone -40, -50 y así sucesivamente, nos engañamos y consumimos, luego existimos. Nos engañamos continuamente a nosotros mismos. Como vamos a acabar con el vil capitalismo si somos adictos a él, hay que ser coherente, es un compromiso, en lo bueno y en lo malo, a las duras y a las maduras.
Una que ha decidido simplificar su vida, en cuanto a posesiones se refiere, no consiente en acumular cosas inútiles, así que, aún a riesgo de herir susceptibilidades, lo admito, cambio regalos.
Me he aventurado y con gran paciencia he acudido a la fanquicia de turno, no daré nombres, que no devuelve el dinero, gran estrategia comercial lo llaman, sí o sí, te guste o no (en mi caso la segunda opción) has de llevarte algo, si no en ese momento tiene que ser en los siguientes días porque si en tres meses no has conseguido que nada te guste, muy habitual en mí, tienes que ir a sellar tu recibo, qué modernos. Así que después de dos horas de probar y probar te llevas algo que no necesitas y que te gusta más o menos. Al principio es más pero a medida que avanza la tarde es menos. ¿Por qué?
por la prisa, por la obligación de cambiarlo, porque si no lo haces otra prenda inservible entrará en tu armario, ¡eso no! Has tenido que tomar una maratón de decisiones y definitivamente dejaste la prenda inútil pero has tenido que traerte otra. Como tengo un culo que no me lo merezco (pensad lo que queráis) me he traído a casa una falda imposible, es imposible caminar con ella, es imposible que me quede bien, no es LA FALDA pero es ecológica, poliéster reciclado, ¿cómo os quedáis? la daré una oportunidad. Otro engaño más, que digo yo que si ni siquiera el poliéster está entero…