miércoles, 7 de junio de 2017

Una lamentable noticia

¿No os habéis enterado? Se murió la ironía.
La cosa no ha sido viral, sino más bien una septicemia por falta de aSEO.
Fuentes cercanas a su entorno informan de que en los últimos tiempos se sentía muy débil a causa de una infección de corrección extrema y censura aguda.
Esta muerte se suma a la reciente desaparición, en extrañas circunstancias, del pensamiento crítico.
Comenzarán enseguida las ofensas y las loas en ciento cuarenta caracteres, con ‘jastaj’ #entretodoslamataronyellasolasemurio 

Algunas personalidades han lamentado la pérdida a nivel mundial:

@VictorHugo 
Sachant que c'est à l'ironie - Que commence la liberté. 

@DarioFo
Senza ironia c'è il melodramma, un pericolo per la società. 

@JulesRenard
L'ironie est la pudeur de l'humanité. 

@Socrates
Es el fin de mi carrera filosófica.😥 

@OscarWilde
Give a man a mask and he'll tell you the truth. 

@ElnidodeEva
 💔  Triste, pero le quito hierro. 

Otros, sin embargo, opinan que ya es hora de ser correctos, que con su muerte, por fin todo ser humano será totalmente feliz, libre, igual y, sobre todo, serio.
Al cierre de este artículo, ha llegado el rumor de que se está creando un movimiento clandestino de resistencia. Reunidos en pequeñas células, comenzarán a actuar para devolverla al necesario lugar que siempre ha ocupado. 
Quizás me una a su lucha.

viernes, 2 de junio de 2017

Sin ventanas amarillas

¿Sabes que han pintado nuestras ventanas? Ya no vivo en una casa con ventanas amarillas.
Alguno pensó, y decidió, darlas un color más sufrido, ¿no se dice así? Alguno empeñado en corregir la extrañeza y la belleza.
¿Qué significa? Creo que significa que la mugre que sale y la que entra se encuentran en un punto medio marrón sin ninguna luz ni interés. Después, esa materia grasienta y pegajosa que fabrica este lugar entrará en nuestras vidas, se solidificará y no nos desharemos de ella jamás. Solo lograremos extenderla, pero no la limpiaremos nunca.
No quiero estar más aquí, no le veo ningún sentido a compartir mi vida con esas ventanas sufridas. Tendré que irme, no tengo otra opción.
Es que estaba muy unida a esas ventanas. ¿Cómo me encontrarás ahora?
Te lo digo yo: ni en mis sueños. Así que he decidido que iré yo en persona a buscarte, a mis sueños.
Tomaré ese camino que va cerca de la vía: tiene árboles a un lado, pequeños, parece que no crecen, es como si los volvieran a plantar una y otra vez desde hace años. Están a unos metros uno de otro, pero da la sensación que nunca dan sombra ni protegen al peregrino del agua o el viento. Ese es el lugar en el que el tiempo se ha detenido. Me gusta mirar esos árboles desde aquí, acercándose rápidamente y haciéndose cada vez más grandes. Y ya sabes, que me gusta la repetición, esa repetición machacona como en el mejor Vivaldi.
En estos años de idas y venidas solo los he visto desde aquí, es hora de ir por ese camino.
Nos vemos allí, pronto.


video

sábado, 25 de febrero de 2017

Una, boda

Basado en un sueño real.

No tenía que haberme puesto estos pantys, ¿o serán panties? Desde la entrada aquí ya se me han bajado por lo menos diez centímetros, a esta velocidad, al final de esta ceremonia los tendré en las rodillas y no podré seguir caminando. Si los hubiera comprado de una talla menos, estarían por la mitad de la barriga, al menos, y hasta que me los pudiera quitar estarían hundiéndoseme en la carne, casi formarían uno conmigo. No, qué dolor, y qué feo, como un morcón. Pero no pondría en riesgo un tobillo, o quizá una pierna. Así tropezaré. Hoy deben de estar imposibles las urgencias. Habría muchas risas, si no las está habiendo ya ahí detrás.
Si había una ocasión para haberme puesto medias con liguero era esta. Como esta solamente se presenta una, dicen algunos.
¿Qué pasa si ahora miro hacia atrás? No, mejor no, hacia adelante, siempre hacia adelante.
Mi madre no llevaba medias, ¡qué escándalo!, ella siempre fuera de protocolo. Seguro que fue muy criticada. La gente siempre tiene algo qué decir sobre estas cosas… la gente siempre tiene mucho que decir sobre casi todo. ¿Quién les habrá dicho que hay que ser sincero si no te lo piden?
¿Cómo se me verá de espaldas? Todos creerán que tienen algo qué decir, aunque no se les haya preguntado antes.
Pero han venido. ¿Qué hace toda esa gente ahí detrás? Me miran, me están mirando a mí, a mí que estoy a punto de darles un momento único en sus vidas y ellos ni lo sospechan.
"Estamos aquí reunidos…" ¿Empieza así? Yo no tengo que decir nada, solo estar, no creo que tenga nada que decir. Luego sí, luego hablaré.
Es un vestido tan bonito, todo será bonito… tenía que haberme puesto otros zapatos, aquellos rojos. Seguro que se quedan atónitos, no hay precedentes.
Aquí estoy mirando al frente con esa expresión grave que se me pone cuando escucho, y también cuando no escucho o me aburre lo que me están contando. Siempre he sabido ocultar el aburrimiento absoluto, también el relativo con habilidad. Cómo se aburre una a veces en la vida o de esa vida.
Boda viene de votum, que significa voto y también promesa. En cuanto entre el juez, me daré la vuelta, les miraré, lo suelto y ya está, se acabó.

Estoy aquí delante de vosotros sola, comprometiéndome conmigo y con nadie más a ser yo misma y a sobrevivir por mis propios medios. Es la celebración de una auténtica y total independencia, haciendo uso de la libertad que me corresponde y a la que tengo pleno derecho.

«No quiero un marido, odiaría ser la propiedad de un hombre. Me gustaría ser la novia de una boda, pero sin marido». Batsheba Everdeen (protagonista de Far from the Madding Crowd / Lejos del mundanal ruido, de Thomas Hardy) lo soñó antes que yo.
¿Fue ella sola? ¿Es ella sola?