viernes, 2 de noviembre de 2012

Pudor o la falta de él

Hace muy pocos días me han dicho si no me daba pudor contar cosas en el blog, respondí rápido que no, que, vosotros, esos pocos que me leéis, no tenéis ojos clavados en mí, no veo vuestro reacción al leer, tan solo cuando comentáis, así que me encuentro cómoda. Al menos eso creía. Y a lo mejor apresureme.
Me apetecía reflexionar sobre esto así que pensé en la razón que me llevó a  empezar con El nido. La principal razón por la que empecé a contaros esto que algunos consideran mis intimidades es; porque sí, quería saber si era capaz de hacerlo, los diarios los vas haciendo y nunca los relees, los papeles que emborronas los tiras a la basura, así que este fue el principio, tenía que hacerlo o, como decían en aquella película, me moría. (Ahora solo tengo que mejorar.)
Después acudí a los espíritus, no está mal buscar una segunda opinión, y no me dieron respuesta, los espíritus nunca están cuando se les necesita, o no quieren responder a lo que se les solicita, y tal y como está el mundo seguro que a los pocos que están contestando les están dando respuestas algo contradictorias.
La RAE me dio una definición y como siempre me distrajo más que ayudarme:

pudor.
1. m. Honestidad, modestia, recato.

Y una cosa llevó a la otra.

recato.
1. m. Cautela, reserva.
2. m. Honestidad, modestia.

Y dale:

honesto, ta.
1. adj. Decente o decoroso.
2. adj. Recatado, pudoroso.
3. adj. Razonable, justo.
4. adj. Probo, recto, honrado.

modestia.
1. f. Virtud que modera, templa y regla las acciones externas, conteniendo al hombre en los límites de su estado, según lo conveniente a él.
2. f. Cualidad de humilde, falta de engreimiento o de vanidad.
3. f. Pobreza, escasez de medios, recursos, bienes, etc.

En un momento no solo me había perdido dentro del diccionario, como en un laberinto, sino que me empezó a entrar un ataque de indefinición total y corría peligro de ser devorada por la corrección en el lenguaje.
Y además, intentando orientarme, volví al principio:

decoro.
1. m. Honor, respeto, reverencia que se debe a una persona por su nacimiento o dignidad.
2. m. Circunspección, gravedad.
3. m. Pureza, honestidad, recato.
 
Ya no entendía nada, ¿en qué me he convertido? ¿qué estoy haciendo con mi vida? ¿cómo me he separado tanto del camino recto?


Ya habéis oído eso de que es mejor escribir de lo que se conoce, qué mejor que escribir de una misma, de lo demás sé bastante poco. Y quizá no tenga tanta imaginación como para inventarme una vida…
O sí.
En resumidas, pensaba que era positivo no ser excesivamente pudoroso pero quizá me equivocaba, para algunos hablar de lo que uno siente y padece está fuera del decoro, la honestidad es mi intención y ¿por qué habría de tener cautela o reparo entonces? y, por otro lado, ¿por qué creéis todo lo que leéis?

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