martes, 1 de febrero de 2011

Al fondo hay sitio

Hoy he vuelto a ir a un museo, he tenido una recaída. Es un mal necesario. Hay que entrar para aprender. Y siempre se repite el mismo ciclo: al principio siento pereza, en algunos casos rechazo, luego, como estoy allí, observo, abro los ojos, incluso la mente y, a la velocidad de una tortuga coja, voy paseando la mirada por paredes (museo ortodoxo), después de esto, con suerte he retenido unas obras y… tengo un dolor persistente en mis riñones… todo en esta vida tiene su recompensa.
Una amiga ha dicho: "pero, ¿otra vez?, más no, ¿cuántas veces tenemos que ver a estos? (no podeis verlo pero estamos delante de una Crucifixión, óleo sobre tabla, siglo XVI) ¿cuántos más cristos y vírgenes?".
Pues porque siempre hay mucho más bajo la superficie, porque nada es lo que parece, a veces en vez de observar al solista tus oídos se van al chelo, pasen y vean, al fondo hay mucho más…






3 comentarios:

  1. Los fondos son lo que más. Yo también "soy más de fondos que de primeros planos". Jeje...
    En realidad, lo que me gustaría es que los pintores hubieran pintado dos versiones del cuadro: yo me quedaría con el que no tiene figura.
    Hay alguien que pinte así, tú que sabes de esto?
    Creo que pasaría a ser mi segundo favorito.

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  2. Dedicado a los iconoclastas:
    http://www.youtube.com/watch?v=GUu4FXJnj1M

    aunque no sea esa la intención de Ballester

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  3. Ojiplática me he quedao. Existe!
    Me encanta.
    Y sus intenciones me dan igual; las mías tampoco eran buenas.

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