miércoles, 2 de noviembre de 2011

2.11

Quizá no era el momento… no, no era. Empecé pero lo dejé. Es el momento cuando miro llover, o si tengo delante el mar, parece que las grandes masas de agua me hacen pensar, a otros les dan ganas de hacer pis, otros incluso piensan mientras hacen pis, otros probablemente ni piensan en las masas de agua. Pero no es un pensar bueno, es un pensar denso, y está directamente relacionado con las bajas presiones. Así que en momentos así y en un día como hoy, y además de difuntos (básicamente llueve en la península), una no puede por menos que echar mano de la literatura victoriana y similar. Siempre ha sido así para mí, films ingleses, de esos que casi puedes oler por lo poco que se ve que se lavan, y novelas de grandes descripciones y retratos, y donde llueve bastante.
Antes de abandonarme a la contemplación del fenómeno atmosférico citado decido acometer a Stella Gibbons, cumple al menos uno de los requisitos.
Compro menos libros, debe una leer lo que ha ido arrinconando en la "Billy"… hoy es el momento y es la segunda vez que lo intento, La hija de Robert Poste… y ahí está, aplastado en la primera página, un pequeñísimo mosquito atrapado para siempre, sin poder avanzar en la lectura, sin poder descubrir una historia llena de ironía, alegría y también melancolía de la profunda Inglaterra, muy propia para la estación que nos ocupa. De cúbito supino en la blanca de cortesía de la novela, murió por sorpresa un día, probablemente de verano, seguramente no sabría que al ser un libro tan puramente otoñal, allí se quedaría olvidado hasta el momento propicio.
Es tan pequeño que no le cabe su propio cuerpo, ¿alguna vez habeis pensado bien de uno de ellos? Son molestos e incordiones, e incluso propagan enfermedades, pero aunque os riáis, al verlo he tenido que pensar en su final, realmente llevó una vida de las duras, arriesgada, a merced de cualquier desalmada que le estampa contra un montón de papel durante su vuelo.
Yo he decidido dejarlo ahí pegado, en mi blanca de cortesía, porque hoy es el día de difuntos. Descanse en paz.

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